Sebastian Vettel confirmó una vez más, por si todavía queda alguien con alguna mínima dura, que junto a su Red Bull es el gran dominador de la temporada en todo tipo de circuitos y condiciones. Pero no pudo lograr a la primera oportunidad su segundo campeonato, y deberá esperar al siguiente Gran Premio, en Japón, para obtener matemáticamente el título. Un solo punto, es decir, un décimo puesto, es lo que le separa de su segunda corona mundial. Teniendo en cuenta que su peor resultado ha sido este año ha sido un cuarto puesto, parece cosa fácil.
La carrera de ayer en Singapur, disputada de noche bajo los focos, tuvo poca historia, ya que desde el principio el Red Bull de Vettel consiguió una gran ventaja. La “pimienta” la pusieron ayer los McLaren, con una gran carrera de Button, que al final se acercó mucho al alemán, y Hamilton, que pese a una mala salida y un incidente con Massa por el que fue castigado con un paso por boxes, puso de manifiesto que la escudería inglesa cuenta hoy con el segundo mejor coche de la parrilla.
El español Fernando Alonso también realizó una buena salida, y rodó muchas vueltas en el tercer puesto. Pero un accidente de Schumacher provocó la salida del coche de seguridad, que al retirarse, dejó al piloto de Ferrari tras coches doblados, entre ellos Jaime Alguersuari, y con Webber pegado a su alerón. El piloto de Red Bull aprovechó el lío que siempre supone adelantar a corredores doblados y pasó a Alonso, que veía una vez más que las prestaciones de su Ferrari están lejos de las de los mejores. En la clasificación general del Mundial, está tercero, a 125 puntos de Vettel (1º) y a solo uno de Button (2º).
Alguersuari, que venía en línea ascendente en los últimos grandes premios, no tuvo su fin de semana, y además de verse envuelto en una cierta polémica con Alonso, terminó su carrera contra uno de los muros, a dos vueltas del final, al no poder controlar el derrapaje trasero de su monoplaza.
La próxima carrera será en el circuito de Suzuka (Japón) el 9 de octubre, donde Sebastian Vettel espera ya cerrar definitivamente el Mundial de F-1, que patrocina LG.









