El piloto inglés de McLaren, Lewis Hamilton, resultó justo vencedor en el Gran Premio de Alemania, en una disputada carrera en el circuito de Nürburgring en la que la principal noticia fue que tanto McLaren como Ferrari, con Alonso en segundo lugar, plantaron cara con incontestables argumentos a los Red Bull de Webber (3º) y, sobre todo, Vettel. El actual líder del mundial sólo pudo ser cuarto, peor resultado de la temporada, pero con una importante cosecha de puntos que le permite seguir dominando la clasificación con mucha holgura.
Sin embargo, dejando los números – todavía muy favorables al alemán – y atendiendo a las sensaciones, parece que Vettel empieza a estar un tanto preocupado. Al error de sus mecánicos en el pasado Gran Premio se sumó un fallo propio en éste. De entrada, no pudo conseguir la “pole”, como en tantas ocasiones en esta temporada. Luego, su salida fue sólo correcta, y en el primer tercio de carrera realizó un trompo que le hizo perder tiempo y las escasas opciones de pelear por la victoria en este Gran Premio. Además, ve cómo sus principales rivales, Hamilton y Alonso, confirman la mejoría de sus coches que se ha traducido en una victoria para cada uno en las últimas dos carreras.
En la salida, Hamilton salió disparado, adelantando ya en la propia recta a Webber, que no termina de sacar rendimiento de las “poles” que consigue. Alonso, cuarto en la parrilla, no arrancó del todo bien, pero se recuperó y retrasando mucho la frenada consiguió incluso ganar una posición. En las primeras vueltas, Vettel pasó a Alonso tras un leve error de éste, pero unas vueltas más tarde volvían a intercambiarse las posiciones. Más adelante vendría el trompo de Vettel que lo eliminaba de la lucha.
Los tres primeros, Hamilton, Webber y Alonso, llegaron todos a ser líderes en algunos momentos de la carrera, incluso Massa (Ferrari), con motivo de las diferentes estrategias de paradas. El Gran Premio de Alemania también se disputó en los muros de los ingenieros, ya que la igualdad entre los primeros les obligó a todo tipo de cálculos de probabilidades, maniobras de engaño, improvisación de órdenes… y todo ello bajo la amenaza de una lluvia que al final no llegó a caer.
En el último cambio de ruedas ya quedaron claras las tres posiciones de cabeza, aunque no tanto la cuarta, que se jugaron Vettel y Massa con una parada en la última vuelta. El de Ferrari, que había realizado una gran carrera, perdió su puesto, o mejor, lo ganaron los mecánicos de Vettel, unas décimas de segundo más rápidos.
En resumen, una muy entretenida carrera, con muchas alternativas y luchas también en los puestos de atrás, que pone algo de emoción al Campeonato que patrocina LG. La anécdota llegó una vez concluida la carrera, ya que Alonso, en la vuelta de saludos al público, se quedó sin gasolina en su Ferrari y tuvo que pedir a Webber que le llevara al podio en su Red Bull.
La siguiente cita, el próximo fin de semana en Hungría, circuito de buenos recuerdos para Alonso, ya que allí consiguió su primera victoria en F-1.


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